Hace cosa de un año, navegando a la deriva por blogalia, encontré una curiosa historia del paleofreak (
aquí), en donde podíamos encontrar
un enlace a un video muy instructivo, enlace que ya no funciona por los típicos problemas que ya conocemos, aunque por suerte para los frikis y frikas del mundo hay un montón de versiones del vídeo, entre ellas
una subtitulada en inglés (uno de mis vídeos favoritos de youtube, pero no tan favorito como
el videoclip indio u otros a los que incluso en ocasiones les dedicamos su propia historia). El vídeo describía los efectos que tendría un impacto de un objeto de unos 500 km de diámetro sobre la tierra. Y de todas maneras, ¿acaso hay todavía alguien en la blogosfera que no haya visto diez o veinte veces este vídeo?

Caos, destrucción, muerte. ¡Me encanta!
El asunto es que la simulación del choque de un meteorito gigante era parte de unos documentales de la NHK. Y un día ocurrió el milagro: en una visita a casa de mis padres vi uno de los documentales de la serie en documanía, y lo vi claro: tenía que conseguirlos. Quede tan impresionado ante tanto desastre a escala planetaria, que tenía que bajarlos.
La serie documental se llamaba Planeta Tierra (no confundirlos con los homónimos documentales de las BBC), y presentaba una versión catastrofista y apocalíptica de la historia de la tierra, desde su formación hasta la aparición del hombre. Por poner un ejemplo, uno de los temas recurrentes es como la evolución ha sido dirigida por grandes desastres de magnitud inimaginable, por la selección natural llevada al extremo de lo insoportable. En otras palabras, una visión manga en toda regla de la historia natural de nuestro planeta, que puede rivalizar con series como Evangelion, o con la peli Akira.
De lo que no estoy tan seguro es de la veracidad científica de la serie documental. Pero tengo que admitir que me trae sin cuidado. Lo que me importa es lo sobrecogedor de esa visión de nuestro planeta, lleno de desastres, caos, destrucción, y de un desequilibrio tras otro que han derivado en las actuales formas de vida que lo habitan. Lo poco que he comprobado parece especulativo, pero consistente. Defienden, por ejemplo, la hipótesis de la
snowball earth en una forma exagerada. Hay que admitir que el efecto dramático que se obtiene al cubrir el planeta entero con hielo es una maravilla. Para la extinción del final del pérmico, hablan del increible levantamiento de la corteza que ocurrió en Siberia (enlace
aquí; ¿cómo lo traduciríais? ¿trapas siberianas? ¿trapos?). Sin embargo, tal vez en este caso los documentales se hayan quedado obsoletos tras el descubrimiento del
crater Wilkes, en caso de que la datación final coincida con la extinción del pérmico al triásico.
Y bueno, como la historia ya se está poniendo muy larga y pesada, es suficiente por hoy. Mañana pondremos el resto...
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