Esta es Deinococcus Radiodurans, nuestra simpática mascota. En caso de una guerra termonuclear total ella sería la única superviviente, y sería su triste cometido repoblar el planeta.
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Él empezó negociando con los Pawnee, y su amigo tuvo una vez una flecha tres años clavada en la espalda, hasta que se la quitaron sin anestesia. Sin embargo, hacia 1843, juntos, y sin ellos saberlo, faltaría más, hicieron algo que ayudó a configurar el actual mapa de su joven país. ¿Qué fue lo que hicieron, y a qué favoreció? Pincha aquí.
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> Del torneo de videojuegos a urgencias (historias de mi oído interno, parte 1) <
¿Por qué me tiene que ocurrir esto a mí?
Esta es otra de esas historias que preferiría que nunca me hubiera ocurrido. Otra de esas pequeñas cosas que te enseñan que, bueno, no sé, que no esperes nada del mañana. Ahora tengo que aguantar un pitido continuo en el oído (o más probablemente en mi cerebro) que probablemente tendré que soportar el resto de mi vida.
El comienzo de la historia es sencillo. Estaba de vacaciones en España y daba la casualidad de que Herr Spock organizaba uno de sus torneos de videojuegos. La verdad es que no tenía ni pizca de ganas de ir: en vez de ponerlo a una hora normal, como a mediodía, se le ocurrió que debería empezar a las diez, un poco antes si tenías que hacer un mii. Mis intentos por cambiarlo a unas horas más razonables, especialmente estando yo de vacaciones, se chocaron con la adamantina resistencia de Herr Spock y un argumento incontestable basado en no interferir con nuestros biorritmos (¿mandelocúalo?). Estaba entonces por escribir una historia que se titulase "mi amigo friki es un tirano que me obliga a levantarme a las ocho y media en un día de fiesta y en mis vacaciones", pero mis planes iban a cambiar ligeramente aquel día.
En fin, que tras volver la noche anterior a casa a las tres, y despertarme a las nueve y media (como una hora tarde) para que me diera tiempo a desayunar antes de los tres cuartos de hora de caminata hasta la remota guarida de Herr Spock, pues llegué al torneo. Y vi como acababa la primera ronda. E iba a comenzar mi primer combate, pero algo salió mal.
Empezó como un pequeño mareo, acompañado de una distorsión en como oía las cosas. Pensé que era el calor y bochorno de la habitación, pero poco después vi que no era así. La cosa iba a más, y salí rápidamente a buscar un lugar donde tumbarme. La cosa era alucinante: era como si mi oído izquierdo tuviera un interruptor y alguien lo hubiera desenchufado. Había perdido completamente el sentido del equilibrio en ese oído, una mitad de mí me decía que estaba quieto y la otra mitad que todo rotaba al azar, y un rato después me di cuenta que tampoco escuchaba nada con el oído izquierdo. En fin, menuda papeleta.
Prefiero no entrar en detalles, el resto del día fue bastante desagradable. Primero las dos horas tumbado sin que hubiera ninguna mejoría, mientras veía como la lampara del techo estaba quiera pero a la vez se movía rotando, luego la exagerada forma de vomitar la primera vez que me levanté, luego que tras tres, cuatro horas de no mejorar nada la cosa pues llamó Herr Spock a la ambulancia, ir al hospital, volver a vomitar allí, consulta, etc, y que no volví a casa donde poder tumbarme hasta tarde, pues mal, que un asco de día. Aparte que con el tipo de vértigo rotatorio que tenía, pues lo de esperar sentado en el hospital me sentaba tan mal como estar de pié. La primera vez que estoy en urgencias en España por cierto, lo que resulta interesante a la hora de comparar la medicina en dos países distintos, pero de esto ya escribiré en otra ocasión. Algo de medicación contra el mareo, corticoides, y cita para el día siguiente. Después acabe cansado de verdad, y me dormí prontito. Y ya continuaremos otro día.
¶
Por desgracia cuidarse no sirve de nada contra estas cosas que me ocurren. Simplemente pasan, me cuide o no. Y mejorarme, ojalá, pero dudo mucho que recupere más oído del que a estas alturas he recuperado, y el tínitus (o acúfeno en apañol) tiene la mala costumbre de ser para toda la vida.
En fin, Illyria, aprovecha y disfruta tus sentidos mientras los tengas intactos, que nunca se sabe cuándo se irá todo al garete.
Madre mía, madre mía. A cualquiera que le diga que mis torneos wii acaban con alguno que otro saliendo en ambulancia... ¡Teníamos que haberla llamado desde el primer momento!, y no esperar a las taytantas. Bueno, hijo, que te mejores para el próximo.
Lo de los biorritmos era verdad, lo que pasa es que tú ya los habías alterado yéndote a la cama a las tres de la mañana. Así no hay forma de estar en condiciones para un torneo. Y sabes que sólo un día de fiesta era posible tal evento.
Bueno, qué cosas... Te mando deseos de mejoría y todas las buenas cosas que se mandan en estos casos. ¿Y no se sabe a qué a venido esto? ¿Así porque sí? ¿A qué juego estabais jugando? No tendrá nada que ver con Star Trek...
Por otra parte, con la referencia a la de cosas que te pasan y las "historias de tu oído interno", no sé, me ha venido como un aire a Ignatius J. Reilly, con la diferencia de que lo tuyo será de verdad. Y ya nos mantendrás actualizados, pero digo yo que a estas alturas no puedes saber si eso va a ser para toda la vida, so cenizo. Ya hablaremos después de toda la vida a ver.
PS. Herr Spock, cuando leí "a las diez" estaba pensando en las diez de la noche, cómo te pasas... Causa probable #1.
¡Eh, no te las des de guay con tus torneos!, Herr Spock. Simplemente no está probado científicamente ni que produzcan ataques epilépticos ni ataques de vértigo giroscópico.
Las causas, Corleone, desconocidas. La primera hipótesis fue enfermedad de Meniere, por razones familiares, pero no cuadra con el audiograma. Descartada Meniere, la otra es sordera súbita, otro cajón de sastre en donde meter un montón de problemas del oído que no sabes a qué vienen. Teorías más extendidas: (i) daño por virus (la teoría más popular), (ii) vascular (infarto en el oído interno), (iii) estrés (otro cajón de sastre). Sin embargo, tras comprarme el libro favorito de otorrinoralingología de los alemanes, la sordera súbita no va acompañada de vértigo rotatorio (Drehschwindel), si acaso de vértigo tipo barco.
sabes lamentomucho lo que te paso pero yo actualmente sufro de este mal como asi llamarlo en tu historia no contas si aun persiste o no espero mayores detalles y asi poder intercambiar historias
Great article, I unfortunately had some problems printing this artcle out, The print formating looks a little screwed over, something you might want to look into.